Perdón por no haberte defendido antes,
yo tampoco podía.
Yo tampoco sabía.
Perdón por no haber gritado,
yo también tenía miedo.
Perdón por no saber protegerte,
por no saber protegerme.
Perdón hermana.

Perdón porque yo también alguna vez
pensé que éramos culpables,
que era por la pollera,
que era por el escote.
Yo también dejé que me adoctrinaran,
que me callaran,
que me humillaran.
Yo también sentí vergüenza
por cosas que no eran culpa nuestra
y lloré en secreto por no poder contarlo.
Perdón hermana.

Pensé que estaba sola,
que era la única,
que me lo merecía.
Estaba tirada en el piso,
igual que vos,
igual que ella.
Pero desde ahí abajo
nos vimos,
nos abrazamos,
juntamos nuestras alas rotas
y nos levantamos,
unidas,
en un solo grito,
en una sola lucha.

Perdón hermana por no haberlo hecho antes,
por haber dejado que nos usen,
que no nos respeten,
que nos maten.
No te vi,
pero ahora te veo,
ahora nos veo.
Y te juro que todo lo que no hicimos antes
lo vamos a hacer ahora.
Por vos,
por mi,
por ellas,
por las que vienen,
por las que no están,
por las que no pueden,
te lo juro hermana,
SE VA A CAER

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